En un paso puede estar el comienzo o el final,
Es el lazo al futuro o la caída en el presente,
Para dejar de ser el conjunto de cordones,
Existentes en esta vida y abrazar un trozo de cielo.
Se supone que sería lo utópico para una buena persona
Que va a misa el día domingo,
Que da limosna en frente de 10.000 personas,
Que saluda al cura y soporta el calor de la mano,
Que juzga los malos actos y las apariencias de extraños.
Entonces yo me siento, y me pregunto,
¿Qué le queda para aquellos, que son vanamente peores?
No se si realmente son fuertes de la corteza de su mente
En realidad hay que ser fuerte para soportar
Aquella carga totalmente irónica y solidaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario