Temprano se fue en la tarde de ayer,
Como un dulce acorde finalizo y atrás me dejo.
Así fue como me dejo la verdad, que se ha marchado y me dejo mirando a la locura pidiéndole un té a la soledad con más de un hielo, para no quemarme con el calor de ella. Hoy busco algo que pueda determinar, la veracidad de la verdad, lo alocado de la locura y lo amigable de la soledad.
Y cuando yo rayo estas hojas con alguna inquietud redundante, la cual olvidas a diario , y que tras la pregunta no sabrías que decir. Bueno es hora de que sepas que no eres el único, soy yo en una ecuación extensa, multiplicada en un conflicto de existencia propio del humano. Tarde, temprano, quien sabe, carpe diem buen amigo con preguntas redundantes. Serán las que le den vida a tu vida.
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